Lo aguante ahí y cuando su polla abandono mis labios abrí la boca para que viera su corrida en mi lengua. Mis sentidos estaban muy sensibles, cualquier roce o susurro lo sentía muy intenso. Lo estas haciendo muy bien Amelie, mi putita. Me ayudo a bajar del coche y me deje dirigir por El. Notaba su polla dura apretando en la entrada de mi coño, abriendo mis labios y penetrándome despacio, abriendo mi vagina poco a poco hasta que estuvo por completo dentro de mí. Me esforcé aun mas que de costumbre en darle placer. |