Trate de empujarlo, pero era inútil. Sentí como abrió el manubrio de la y luego de entrar cerro la puerta. Escuche un ruido fuera de la habitación, pero no le di mucha importancia y me encamine descalza hacia la sala para ver si encontraba algún bombillo o una lámpara que encender. De repente, me envolvió un sentimiento de envidia, pero de placer al mismo tiempo. Veo que te gusta mi amor o al menos a tu cuerpo. ¿Y eso qué?Bueno, parecería como si estuvieses esperando a alguien especial. |