Si anoche estaba perfectamente. ¡Cómo voy a salir de esta! Nadie va creer que yo no tengo nada que ver, que no la he matado. ¿Pero dónde está? Ah, aquí está. sus labios de cereza me comía la polla como una posesa, succionando, lamiendo, chupando, con esa lengua que tan cachondo me ponía. Con semejante espectáculo, todo su orto se tragó mi semen. Nadie me va a creer, ¿Qué ha pasado? No, no, no puede ser. |