Era un silencio único. Me pareció interesante. Asentí con la cabeza, no tenía muchas ganas de hablar. Despidiéndome con un hasta luego se marcho. no volvería antes de fin de mes. Desde lo sucedido en el baño que nuestros cuerpos se deseaban fervientemente, y había llegado el momento de calmar la sed que ellos reclamaban. |