Se lo olí. Además estaba a punto de correrme y no lo quería hacer en su culo. Saqué algo de dinero y justo cuando había acabado apreté el botoncito mágico. Es como si tuviera un mando en mi mano para detener el tiempo. Por fin tenía una foto de Ana con la cara y el jersey manchados de semen. Había ido por Ana que era la chica que trabajaba allí y estaba haciendo la fotocopia. |