Al llegar a la cocina, antes que nada prendimos la cafetera automática, todo pasó como si no fuese la primera vez,Me gire y baje el top que aprisionaba mis senos, le guié la cabeza hasta mi seno derecho que clamaba por su lengua, el me daba mordiscos rápidos y lengüetazos, al estar un poco agachado subió sus manos por mis muslos y comprobó la humedad de mi vagina, inmediatamente e incorporo, me volteo quedando de espaldas a el y de manera intempestiva me penetro profundamente. Yo estaba excitadísima sintiéndome observada y admirada, me quite la camisa quedando solo con un top muy ajustado color blanco, intencionalmente no me puse sujetador ( pero lo que no sabia era que no era para mi marido ), inmediatamente mis pezones reaccionaron con mis pensamientos y se dejaron ver por todos. Me encanta hacer perversiones…. Servimos el café y salimos a la sala. Es por eso que siempre estoy deseosa,. Servimos el café y salimos a la sala. |