No fue hasta pasado más de media hora sacándola y clavándola dentro de su chumino cuando noté que se corría. Yo estaré atenta y saldré cuando te la estés follando, para que sepa que yo lo se, además me sirve para regodearme de su madre, que la muy puta me tiene envidia. Con estos antecedentes no les extrañará que mi padre me pidiese que llevase yo a mi madre a la boda, que se celebraba en Segovia, a unos ciento y pico de kilómetros de Madrid y que él llegaría justo a la ceremonia porque ese sábado, cuando se celebraba la boda, tenia que dar salida a un pedido y todos los trabajadores de su pequeña empresa se quedarían a terminar el trabajo. Quizás ese día mi madre ya estaba alterada, quizás se alteró cuando le sobé el chochito, quizás sencillamente se dejó llevar por el momento, la oportunidad, la situación tan propicia o vaya usted a saber si lo que le ocurría a mamá en ese momento es que sencillamente tenía ganas de joder, el caso es que hizo un comentario de lo más provocativo:Si no fueras mi hijo te iba a echar un polvo que te ibas a cagar. Mi madre se había vestido con una mini falda tan exigua que nada más sentarse en el coche se le subió la falda y entre sus piernas se le asomaban sus braguitas rosas. No fue hasta pasado más de media hora sacándola y clavándola dentro de su chumino cuando noté que se corría. |