Sigue follándome así. Observé como aquel espléndido espécimen fue aumentando de tamaño entre las manos de aquella jovencita adquiriendo unas dimensiones realmente descomunales. Estaba segura que me hubiera destrozado por dentro. Aquella fue la única ocasión que estuve en brazos de mi joven hijo pues al poco tiempo encontró una muchacha con la que empezó a salir. ¿Vamos a la playa o nos quedamos en la piscina? Escoge lo que quieras. Tras diez minutos de estar al sol ya estaba cansada y le dije a Jorge si nos ibamos al agua que hacía mucho calor. |