De repente me doy cuenta que me había quedado embobada mirándolo y no lo había hecho pasar…Abriendo un poco más la puerta lo invité a entrar, disculpándome por mi apariencia. Al hacerlo sentí que mis piernas flojeaban; disimulé bajándome el vestido. no volvería antes de fin de mes. No hagamos lo que quizás mañana más sobria te puedas arrepentir. Ojos grandes y verdes, boca dibujada de labios pulposos. ¿Puedo pasar?Que patética situación para una primera cita pensé… Entró y se asustó al verme pálida; me ayudó a pararme y me llevó al vanitori. |