Hmm ahí tío. Y, aunque sabía que su marido podía igualar aquél enorme pedazo de carne, sabía que jamás tendría aquél cuerpo tan musculoso y se sorprendía de lo liberal que había sido su suegro como para tener a sirvientes desnudos andando por toda la casa. Era su nueva encomienda. Trato de abrirla y esta abrió. Y no era para reprochárselo pues aunque ella estaba jugueteando, como muchas veces había jugueteado con sus novios, su papá parecía estar muy bien dotado. Hmmm. |