Sara me llamó, eran las 4 de la tarde, debía irme con ella, ya que cuanto antes acabara mejor, que había quedado con mis amigas, aunque no me importaría nada que se alargara la cosa. En cuanto acabe de ducharme salí, me despedí de todas, le volví a dar las gracias a Sara que me sonreía con dulzura, era como una amiga más. le di un beso y me marché. Yo la conocí después, con apenas 10 años o así, el caso es que la simpatía que radiaba era como un aura atrayente al que no te podías resistir. Yo nunca pensé que me gustaran las mujeres, pasé mi adolescencia probando chicos mayores, y. Un vestido fino que dejaba ver su figura, un escote bien puesto, pero su sutilidad le dejaba mucho a la imaginación, terminé mi copa, me dirigí a la barra y pedí dos, me acerqué a ella y comenzamos a hablar:toma Sara, invito yo. |