Quede tirada en la cama mientras el resto se despedían y felicitaban a D por la buena puta que había compartido. Mis sentidos estaban muy sensibles, cualquier roce o susurro lo sentía muy intenso. Las sabanas eran suaves y calidas y la cama era redonda y grande. Ha sido un regalo fantástico. Chicos, recordar, nadie se corre en su boca salvo yo. No pude evitarlo y un orgasmo atravesó todo mi cuerpo pero no pude chillar ya que mi boca seguía ocupada. |