? * Déjame acabar… ¡por favor!, se que soy una niña para ti, se que tal vez ni siquiera existo para ti, pero yo me siento bien cuando estoy en tu casa, cuando estoy contigo… cada vez que estoy triste… acudo a ti * ¿Quién eres Alicia?La miré con miedo y a la vez con un profundo respeto, los sentimientos tan complejos que me mostraba me hacía entrever a una mujer impresionante, a la mujer que había idealizado, la mujer que debía amar, y entonces el mundo tomó una forma extraña, ella ¿me amaba?, ¿acaso compartíamos un mismo sentimiento?, pero mientras ella me había buscado, yo cobardemente había huido. Su cabello rizado, castaño cayendo graciosamente por sus hombros, su boca delgada y fina y su hoyuelo, ese que tanto me gustaba ver, aquel que había soñado tantas veces. Una Diosa que gritaba y gemía por primera vez…Otra vez de frente, ella sonriéndome confidente, mirándome con sorpresa y con nerviosismo, tocándome el pecho como seguramente veía en las películas, tocándome la cara y el cabello (ese roce que me encantaba, que me hacía volar), y después, otro beso, más maduro, más adulto pero igualmente limpio, y más caricias mías. Deberías tener miedo de ti mismo, no de mí. Lentamente, quedé a la altura de su cara. Y cayó, mis manos tocaban su pequeño monte como le llamarían algunos, y que para mi es más apropiado. |