¿Qué te ha dicho? Me preguntó mamá mientras nos dirigíamos a la habitación. Iba sin bragas, de modo que todo su chochamen quedaba a la vista. Así lo acordamos y así lo hicimos. Estaba húmedo, puntiagudo, inflamado, hambriento de polla. Lo celebraban en un hotel de una ciudad cercana a Madrid, donde vivimos. Vale mamá le dije para que me soltara, porque estaba viendo que mi padre nos iba a pillar in fraganti. |