y más vino y más vino. luego vino. mis primas se retiraron y por fin después de tiempo solos los dos en mi departamento, con permiso y consentimiento de mi tía de que se quede a dormir allí, quedamos los dos solos, nos miramos, la reacción del momento y el impulso hizo que nos abrazáramos y nos besáramos con pasión y desenfreno, fue el beso más intenso y esperado que jamás había sentido, sentí la humedad de sus labios pasar por los míos, sentía su respiración y su corazón latir a mil por hora, sentía la humedad de su lengua pasar por la mía, y mientras nuestros labios se unían en desesperada pasión, sus manos y mis manos hicieron lo propio en la sala, la presión de nuestros brazos sobre nuestros cuerpos a la altura de la cintura hicieron sentir nuestro penes en extrema erección y excitación metí mi mano dentro de su camisa sintiendo la suavidad de su espalda mientras el hacía lo mismo, pasar mis manos por su trasero virgen hasta ahora suave y delicado dignos de su edad hicieron que el vuele en excitación, haciendo segundo a segundo que nuestros besos fueran más intensos, terminamos tirados en el sofá, besándonos y haciendo presión su cuerpo con el mío mientras nuestras manos exploraban cada centímetro de nuestros cuerpos, en aquel momento estaba encima de él me levante por un momento para observarlo echado en el sofá, me cogió de las manos y me empujó hasta donde el para continuar besándonos, me levante nuevamente y comencé a acariciarle el pecho y sacar botón por botón de su camisa, viendo descubrir su pecho, que me volvían loco segundo a segundo mientras descubría centímetro a centímetro su piel, terminé por abrirle toda la camisa y me quité el polo, quería sentir mi pecho y el de él piel con piel y sentir los latidos de los corazones que seguían latiendo como si quisieran salir del pecho y explotar, la sensación del momento de sentir el calor de su pecho con el mío, el calor de su piel con la mía, hizo que lo abrazara con fuerza y lo bese con más intensidad, dejé de besarlo en los labios para empezar a sent |