El problema era peliagudo. Había servido a sus propósitos y querían que supiera…De todas las formas de vida existentes en el universo, la nuestra es la más evolucionada. Su cama era el campo de una batalla homérica, regada con su flujo. ¡Pero no soñaba!. Apenas le dio tiempo a pensar nada más. Se veía a sí misma como una abeja reina, portando miles de huevos. |