Descendí. Alguien se acercaba chillando. Todos saben que en el momento en que le ves una vez, estás perdido…El lunes por la mañana, estas eran las conversaciones que se oían en el instituto…. Cuando me puse la camiseta de dormir, vi que mis bragas estaban mojadas… no recordaba haberme puesto cachonda… pero al parecer, mi cuerpo sí lo recordaba. – Dímelo, ¿quieres ser mía…?Sí…. Sólo extendí las manos y las paredes saltaron en mil pedazos. |