Noté que Ana estaba cada vez más cerca del orgasmo así que pare. Comencé a desatarla y cuando estuvo suelta le prohibí que se tocara y le dije que fuera al baño. Toma tu ropa” y le dí el atuendo de mucama que había comprado. Hoy no tenía esa opción. “Muy bien zorrita, ahora ya estás lista para vestirte. Sin mediar palabra cogí el enema que había comprado y le metí todo el líquido y puse el tapón. |