Al llegar debí dejar mis pantys en la cartera ya que estaban de exprimirlas luego de mi divino orgasmo. En in momento en el que estábamos sentado frente a frente lo mire en silencio y cruce las piernas, lo sorprendí mirándome y se sonrojo un poco, me quiño un ojo y yo comencé a jugar con la tela de mi falda, subiéndola poco a poco sin que los demás lo notaran, luego descruce mis piernas y le deje saber que no tenia ropa interior…Mientras tanto la conversación de mi marido y mi cuñada continuaba sin inmutarse. Mi cuñada era una mujer de casa muy elegante y agradable, se ve que en su juventud fue muy atractiva, pero me transmitía cierta flojera de ama de casa, la imagino muy básica en la cama. Al entrar y ver a mi cuñado me quede sorprendida, era exactamente igual a mi marido cuando lo conocí, sentí hasta el mismo flechazo cuando estreché su mano, casi sin pensarlo le guiñé un ojo de manera cómplice a ver que sucedía, y él me respondió con una sonrisa de aprobación. Descubro en ese momento que también tiene fantasías con mis pies y me retiro la otra sandalia, para darle un masaje con ambos pies. Me dio estocadas cortas y profundas me tomo por las caderas duro, sentí sus dedos clavándose en mi piel, me estrujo los senos al tiempo que se corría dentro de mi y terminando mi corrida cuando el saco su verga dentro de mi y me metió tres dedos hábiles, con movimientos rápidos para terminar la faena. |